Comienza una historia



En mi tierra llaman albergero al árbol del albaricoque. Tengo que empezar explicando esto porque voy a contar la historia de un albergero recién nacido.



Esta semana Lourdes nos trajo un brote de albergero. Había nacido de un hueso de alberge abandonado en una maceta. Sacó la cabeza de hojas y poco a poco creció diez centímetros. Lourdes lo trasplantó desde su maceta para traerlo. Lo colocó dentro de una pequeña olla de barro.



Cuando llegó al estudio, enseguida se puso a jugar con el sol que entraba por entre las lamas, y trató de imitar sus posturas. Tanto se retorció y se inclinó que estuvo a punto de caerse.





Luego Chema le hizo un retrato en el cuaderno de apuntes, a la hora del té verde. La olla y la tetera, mientras tanto, hicieron buenas migas. Pero con el calor, el albergero casi se quedó dormido.



Por fin, le buscamos una nueva casa junto a la hiedra, le preparamos un buen agujero en la tierra, lo rellenamos de humus de lombriz y lo plantificamos allí. Lo rodeamos de piedritas blancas y algunos juguetes para que le hicieran compañía. La olla se despidió de él.



Pero esa noche, el viento de marzo sopló muy fuerte, y el pobre albergero tuvo que apoyarse en las piedras para no caerse. Había que encontrar una solución para la nueva casa del albergero, porque la primavera siempre llega a este lugar traída por el viento. Discurrimos todos un poco y al fin, ¡miauu!¡Menudo invernadero individual que le hemos hecho con una botella de plástico y una maceta sin fondo! Ahora está feliz. Ya os contaremos sus progresos hacia arriba.



8 comentarios:

María Manuela dijo...

Buen trabajo...Bien albergado queda el albergero, cuidadlo mucho que se tiene que hacer un árbol fuerte y alto.

Gata Bru dijo...

¡Anda que no necesita ánimos, el pobre! ¿Quién iba a pensar que hoy nevaría? ¡Con el cambio climático no contábamos!

.cecilia. dijo...

qué linda historia y qué lindo retrato y qué lindas fotos!
besos

Gata Bru dijo...

Qué alegría que te hayan gustado!
Un ronroneo para tí, .c.

María Manuela dijo...

Para el frío, nada mejor que el calor de gato.

Gato Pu dijo...

Bueno, ejem, yo prefiero el calorcito de la gata...

Anónimo dijo...

Cómo me gusta esta página tan original. Que lindos gatitos...
Un maullidito.

Cuentos Infantiles dijo...

Muy buen blog. Realmente es una muestra de creatividad.
Saludos
Marcelo Vall
Editor de www.EnCuentos.com