Dora soñadora, ayer y mañana


Parece que fue ayer cuando estaba haciendo la ilustración de la portada bajo la supervisión felina correspondiente. En el mágico universo del papel, la pequeña Dora dormía plácida, acunada por el vaivén de la luna menguante, mientras su gata atisbaba, a escondidas, algo o a alguien más allá del halo de luz lunar...
Hoy sé que Dora soñadora ya existe como libro, pero aún no lo he podido ver, y eso me produce una extraña sensación. Me siento como quien espera en un andén a alguien al que conoció tiempo atrás, y teme no reconocerlo de nuevo con la misma emoción, con los mismos ojos de entonces. Como el alquimista a punto de añadir la última gota de la poción sin haber visto nunca antes el resultado de su experimento, o el bruxo que pronuncia el maleficio recién leído en el Libro Verde sin atreverse a modular la última sílaba...
O como el gato a punto de abrir los ojos después de un largo sueño, en medio de la noche bajo la sonrisa de la luna...

6 comentarios:

Luisamiñana dijo...

Seguro que es una pasada de guapo, aunque posiblemente será algo distinto al que tú pensaste, al que fuiste viendo crecer.
Todos tenemos ganas de verlo y de ver cómo echa a andar en manos de todos los críos. Cuando cumpla su periplo (largo, por supuesto) de nuevo habrá cambiado, ya sabes.

Bss

Mila dijo...

Nada permanece igual, dicen. Pero estoy convencida de que cuando lo tengas en las manos lo verás más hermoso que nunca.

Tiene que ser precioso, a juzgar por lo que se ve en esa ilustración de la portada. Pequeña Dora en tu cuna de luna, qué suerte tienes :)

Luisacov dijo...

Hola de nuevo Chema. Comprendo tu nerviosismo. Tu cuento es un niño que criaste con amor y que pusiste en otras manos para que se hiciera adulto, y por eso no te preocupes porque, como los hijos, lo reconoceras cuando lo veas, a pesar de que existan cosas que hayan cambiado o que no recordaras que fueran así. Yo cuando releo alguna de los cuentos o poemas que he escrito me sorprendo porque ni siquiera se como se materializaron, es como si en realidad las historias me buscasen a mi, porque fluyen solas, sin pensar. También saber que uno cambia y evoluciona con cada nueva experiencia que tiene, hace que releer o ver lo que uno conocío sea algo nuevo. Si, creo que las obras tienen tantas vidas como personas las observen y, tantas interpretaciones como prismas bajo los que se observen. Me encantan tus ilustraciones y seguro que tu libro será genial y un billete garantizado para el mundo de los sueños, la fantasía y la ilusión. Luisa

:chemalera: dijo...

¡Qué sabias sois, Luisa, Mila, Luisacov! Habéis acertado de lleno: ya lo tengo en las manos y creo que tenéis razón:
Es una pasada de guapo y algo distinto a como lo imaginaba, lo veo más hermoso que nunca, y es una puerta al mundo de los sueños... ¿sois magas o bruxas vosotras tres?

Lamia dijo...

Como sabes que te quiero un montón te lo puedo decir y sé que lo vas a entender: ¡No sabes cómo te envidio!
Un beso para ti y muchos para tus gatos. Espero no faltar a la cita y disfrutar de las marionetas, de tus musas y del viento que soplará despacio en ese ambiente mágico que tus letras y dibujos siempre construyen.

Gata Bru dijo...

Lamia, serás bienvenida a compartir sueños...